10 de septiembre de 2009

Prostitución en España: ¿represión o legalización?


Desde siempre, a lo largo de la Historia, podemos casi afirmar que ha existido la prostitución sexual de seres humanos, de ahí que se reconozca popularmente como “la profesión más antigua del mundo”. Pero yo me pregunto: ¿profesión o explotación? y de decantarnos por considerar que se trata de un “trabajo” como otro cualquiera, ¿qué hay de la dignidad humana? ¿qué hay de los Derechos Humanos? El debate vuelve a estar de nuevo en el aire.

El tema es complejo y peliagudo de abordar. No cabe duda de que la prostituión existe porqué hay gente, mujeres y hombres, que acuden a este “servicio”, por llamarlo de alguna manera, y hay a la vez personas que, de una forma u otra, voluntariamente o no, ofrecen su cuerpo a cambio de dinero. Es la exclavitud del siglo XXI, o el máximo exponente capitalista: ley de la oferta y la demanda a flor de piel.
Son muchos quienes defienden la necesidad de legalizar o “normalizar” la prostitución en España, carente de un marco legal que regule esta práctica. Sostienen que una normativa que abarque este negocio del sexo beneficiará a quienes sufren las consecuencias más directas de la prostitución, es decir, miles de mujeres (y también hombres) que son engañadas y forzadas a alquilar su cuerpo, o personas que no encuentran otra forma de ganarse la vida que recurriendo a esta actividad.
El actual Gobierno socialista impulsó hace pocos años un Plan Integral para luchar contra la Trata de Blancas, un conjunto de medidas pensadas para perseguir a las mafias dedicadas a extorsionar y chantajear a chicas jóvenes, en su mayoría extranjeras, para que ejerzan la prostitución. Este tipo de mafias mueven al año miles de millones de euros en nuestro país.
Este Plan busca proteger a las víctimas de estos abusos, pero a día de hoy, cuando vemos en los medios casos como el del barrio del Raval, en Barcelona, la sensación es de no percibir cambio alguno en la situación. Los periódicos, por otro lado, continúan resistiendose a desprenderse de los copiosos beneficios que les reportan los anuncios eróticos, siendo España un caso aislado en este tipo de aspectos, dicho sea de paso.
Las Asociaciones que trabajan con este colectivo de mujeres piden una regulación que garantice los derehos y la dignidad de estas “empleadas del sexo”, para que puedan disponer de una cobertura legal que proteja sus derehos laborales básicos.
Sin embargo, otros grupos sociales abogan por una concienciación masiva de la sociedad, fundamentada en la igualdad y el respeto por la dignidad y los Derechos Humanos, especialmente los de la mujer, para que sea la propia sociedad quien rechace este tipo de prácticas indecentes, para que nadie, ninguna mujer u hombre, se vea obligado a ejercer la prostitución para sobrevivir.
Lo que está claro, a mi entender, es que la solución se lleva discutiendo durante mucho tiempo, habiéndose abordado todo tipo de propuestas: desde la legalización de la prostitución hasta su máxima condena y persecución policial, y nadie está de acuerdo sobre cuál es la mejor medida que se ha de tomar.

Sinceramente, opino que el deslenace de este complicado tema debe pasar por dos soluciones complementarias: perseguir, de manera efectiva, a quienes exploten, extorsionen u obliguen a practicar la prostitución a personas inocentes; y educar a la sociedad en valores cívicos, de respeto y de igualdad para conseguir ciudadanos más justos, más críticos y más considerados cuando se trate de acatar este tipo de cuestiones sociales que a todos y todas nos atañen.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo parcialmente. En realidad lo que creo que se debería de hacer es por una lado perseguir la explotación, y por el otro, legalizar la prostitución, pero regularla, y eso quiere decir: límites horarios (no más de 40 horas semanales o un máximo menor), límites en las franjas horarias del trabajo, controles de sanidad, lugares para ejercer, y sobre todo impuestos y contribuciones a la seguridad social.
De todas maneras me ha gustado tu artículo, y esta muy bien abordar un tema tabú que necesariamente tenemos que tratar.

Daniel Mondéjar

Anónimo dijo...

Solo digo una cosa: QUE SON PUTAS TIO!!!! PUTAS!!!! (con una voz que conoces xD)