5 de diciembre de 2009

Declaración de Intenciones


Este mes se reúnen en Copenhage un gran número de representantes políticos procedentes de algunos de los países más contaminantes del mundo, para renovar y pactar las estrategias comunes en la lucha contra el cambio climático de cara al 2020.

En esta ocasión, EEUU, único país que no ratificó el protocolo de Kioto bajo el mandato de Clinton ni Bush, participará en este encuentro mundial con la intención, por primera vez en su historia y tras haber reconocido, al fin, la importancia de evitar las consecuencias desastrosas que el cambio climático amenaza a todo el planeta, de reducir sus emisiones de Co2 y de desarrollar una economía sostenible fundamentada en el respeto por el medio ambiente.

Sin embargo, los problemas han surgido como resultado de los desacuerdos y la desconfianza mutua entre los grandes países desarrollados, como EEUU, China y Japón, entre otros, a la hora de negociar las condiciones presupuestarias y en materia de política energética, frenando cualquier posibilidad de avance en el trato.

Todo ello, sumado a la falta de medidas concretas por parte de la UE para, igualmente, combatir el efecto invernadero, hace temer que Copenhage vaya a convertirse en una mera declaración de intenciones antes que en un gran acuerdo internacional que supla las deficiencias que, en general, ha protagonizado el falso cumplimiento de protocolo de Kioto.


Y mientras los políticos discuten, el Amazonas, pulmón de la Tierra, pierde cada día una extensión equivalente a un campo de fútbol a causa de la deforestación incontrolada; se realizan pruebas nucleares oficiales y extraoficiales; dependemos de los combustibles fósiles, responsables de generar los gases que están dando lugar a veranos cada vez más calurosos e inviernos más fríos; los polos se derriten más de la cuenta, haciendo desaparecer ecosistemas enteros por la subida del nivel de los océanos y los cambios en las corrientes marinas; y, según un estudio reciente del Foro Humanitario Global, el cambio climático causa la muerte de 300.000 personas al año en los países pobres, víctimas inocentes de toda esta historia.

28 de noviembre de 2009

Campus Jove vuelve a ganar las elecciones


En la Universitat de València y por noveno año consecutivo, Campus Jove ha demostrado ser el referente estudiantil en quien confía la mayoría a la hora de defender los intereses de los estudiantes.


En 2009, un total de 1389 votos, traducidos en 22 claustrales (5 más que en 2008), le han dado la victoria, fruto del trabajo diario y del esfuerzo de todos y todas quienes conformamos esta organización estudiantil de más de 15 años de historia.


Pero estas líneas no tendrían sentido sin agradecer el apoyo de cada estudiante que ha confiado en Campus Jove, que nos ha votado, dándonos 1389 motivos y muchos más, para no dejar de trabajar día tras día por conseguir nuestro objetivo: una universidad mejor.


Campus Jove es una asociación estudiantil socialista, progresista; ésa y no otra es la base desde la que, durante años, victoria tras victoria, venimos liderando y defendiendo las reivindicaciones estudiantiles en las cinco universidades públicas de la C.Valenciana.


Luchamos por una universidad mejor, ante todo Pública, de Calidad e Internacional; queremos mejores instalaciones educativas, planes de estudio, bilingüismo, zonas de ocio, cafeterías, bibliotecas,… en definitiva: queremos una universidad donde prime el bienestar de los y las estudiantes, se cumplan nuestros derechos, y en donde estudiar sea cada día un orgullo, no un privilegio.


Queremos mejorar las pequeñas cosas, los problemas del día a día que nos afectan a tod@s, así como alcanzar las grandes metas como puede ser una Casa del Alumno en la U.V, o un Plan Bolonia realmente beneficioso que modernice nuestro sistema universitario. Pero todo ello requiere dedicación y entrega, algo que Campus Jove evidencia año tras año.


Sin embargo, como estudiante y como representante estudiantil, considero urgente el estimular la conciencia democrática y la participación de todo el alumnado de la Universitat de València.


Esta importantísima tarea debe llevarse a cabo, en primer lugar, por parte de los propios órganos de la universidad, dando mayor cobertura informativa del papel y actividad de los sindicatos estudiantiles; los cuales deben a su vez, independientemente, realizar actividades, y darse a conocer entre los alumnos y alumnas, explicando la importancia de su labor a la hora de defender sus intereses cara a cara con quien tiene la capacidad de cambiar las cosas.


Sólo así podremos asegurar una real legitimidad, y una fuerte presión que nos haga, a todos los estudiantes, merecedores de respeto y de escucha por parte de quienes dependen de nosotros. Porque no olvidemos, que la universidad se nutre de estudiantes, y de que tenemos derecho a exigir una educación digna y de calidad.

20 de noviembre de 2009

Mejoran las previsiones


Noticia agridulce para la economía española.

Empecemos por lo malo: la OCDE anuncia que España será de los últimos países en salir de la recesión económica. Lo bueno es que mejoran sus previsiones: España sólo arrastrará una caída del -0,3% en su PIB durante 2010 y empezará a crecer un +0,9% en 2011, todo ello sin llegar, como algunos desean, al 20% de paro.

Y digo bueno porque por primera vez coinciden las previsiones del FMI y de la OCDE con las del Gobierno y la Ministra Salgado, es decir, se augura para España una recuperación más pronta que tardía, gradual en el tiempo, pero aún así lenta y sangrante en lo que se refiere al desempleo.

España tiene la oportunidad de cambiar, “ser otra” cuando pase el caos de la crisis. Debemos aprender de nuestros errores, cosa que siempre se dice y rara vez se cumple, y lo más importante, debe primar el cómo se piensa salir de la crisis antes que la rapidez con la que se haga.

Apliquemos el refranero español de “vísteme despacio, que tengo prisa” o “más vale maña que fuerza” para defender que debe imponerse, sobre todo ahora en tiempos de dificultad, el bien común por encima de intereses particulares.

A Zapatero y su equipo económico les queda todavía mucho trabajo por delante. No olvidemos la urgente reforma del modelo económico español que lo haga más productivo y sostenible; la necesidad de reabrir el diálogo social entre la patronal y sindicatos para alcanzar acuerdos en la lucha contra el desempleo; o el necesario esfuerzo, imprescindible más que nunca, en mantener una política social ambiciosa.

Sin embargo, la responsabilidad de salir de la crisis no va a ser exclusiva del Gobierno, sino de cada gobierno autonómico, municipio o ayuntamiento, principales responsables de las problemáticas que les afectan. Cada ciudadano y ciudadana de este país van a ser los protagonistas de la recuperación, y la mejor forma de hacerla real será con trabajo, optimismo y esperanza.