30 de enero de 2010

Políticas de Izquierdas


Si sumamos que, según las últimas noticias, el futuro de la economía española se ve negro todavía, junto a la propuesta del Gobierno sobre la reforma de nuestro sistema de pensiones, obtenemos como resultado un ciudadano de izquierdas cabreado.

En primer lugar, lo criticable de la gestión de la crisis por parte del Gobierno no es, como dicen algunos, su “improvisación” o “derroche presupuestario”, sino la falta de un ideario socialdemócrata claro y firme que no se ande con medias tintas a la hora de buscar soluciones: apuesta real por un cambio de modelo económico más sostenible y productivo, aumento de las políticas sociales generadoras de bienestar y empleo, lucha contra el fraude fiscal y los intereses de la banca, etc.

Si es cierto que el Ejecutivo se preocupa “por quienes peor lo están pasando”, debería hacer más caso a los sindicatos y menos a la patronal, al menos en lo que se refiere a política económica, y escuchar antes a quienes le critican desde la izquierda que desde la derecha. Defender el Diálogo Social está muy bien, pero no olvidemos que la gran mayoría de la población en España se considera trabajadora.

Por otro lado, toda la izquierda ha condenado que el Gobierno socialista plantee la posibilidad de aumentar la edad de jubilación hasta los 67 años, tal y como viene defendiendo la derecha.

El motivo de esta indignación es evidente, ya que supone un enorme retroceso social y un deterioro de la calidad de vida de millones de trabajadores. Es una medida innecesaria, impopular y socialmente ineficaz.

Necesitamos reformar nuestro sistema de pensiones de cara al futuro, pero para ello no se tiene por qué privatizar ni recortarse derechos. Un gobierno socialdemócrata, como hizo el sueco o danés, antes aumentaría el presupuesto destinado a la emancipación juvenil, a incentivar el empleo femenino mediante políticas que permitan compaginar la vida laboral y familiar, a combatir el paro juvenil, así como regular eficazmente las prejubilaciones anticipadas en algunas empresas, etc.

El PSOE se equivoca con estas medidas antes socioliberales que socialdemócratas, esperemos que recapacite y que se deje aconsejar por quienes ahora le criticamos, y que en el pasado le votamos.

2 comentarios:

Luis Pastor Graells dijo...

No estoy nada de acuerdo contigo tío jeje

Además es que me parece incluso sectario. Ósea no se puede hacer más que lo que los sindicatos dicen... No se puede dialogar con la Patronal... Y aún encima valoras si una medida es buena o no en función de lo que "la izquierda" dice...

¿Es una medida "innecesaria e ineficaz"?

Carlos, recortar un derecho es dejar a los españoles y a los trabajadores sin pensiones de aquí a unos años o con pensiones ridículas. Y eso es lo que va a pasar si no reformamos el sistema de pensiones.

Y yo digo más, la reforma ha de ser en muchas más cosas y por supuesto que será necesario incentivar las pensiones privadas.

Y la reforma del mercado laboral (no hablo de abaratar el despido) será también necesario afrontarla.

A parte podemos entrar también a valorar que la esperanza de vida ha aumentado y que mucha gente a los 65 años está en perfectas condiciones para seguir trabajando.

Algo habrá que hacer si en unos años tendremos a la misma gente trabajando y al doble de gente jubilada.

Anónimo dijo...

hahahahahha nice 1