15 de agosto de 2012

Acto simbólico

La acción política está llena de actos simbólicos, gestos o campañas que pretenden llamar la atención sobre un hecho, un problema o su solución. La semana pasada leíamos “unos 200 sindicalistas se llevan alimentos de un súper de Écija para un comedor social”, capitaneados por el alcalde de Marinaleda y diputado por IU, Juan Manuel Sánchez Gordillo. Un hecho aislado que ha derivado en debate público: ¿simbólica expropiación o estúpido robo?

Vaya por delante que el respeto a la ley debe estar por encima de cualquier reivindicación política. Si nos creemos la separación de poderes y la soberanía plural, legítima y democrática del Parlamento, donde se debaten y aprueban las leyes, la defensa del ordenamiento jurídico está más que justificada. La única herramienta que en la práctica nos hace iguales a todas y a todos. Desde esta perspectiva, la acción del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores) estaría fuera de lugar.

Ahora bien, nadie puede dudar de que la crisis esté dejando un insoportable reguero de miseria y desigualdad para millones de personas. Según Cruz Roja, en el Estado español el 21,8% de la población se encuentra por debajo del umbral de la pobreza, 2.200.000 niños y niñas (UNICEF). Caminamos hacia la tremenda cifra de los 6 millones de personas en paro, con más de un 50% de paro juvenil. Los comedores sociales no dan abasto. Y de no ser por la presión política, hoy cientos de miles de personas sin prestación dejarían de contar con la ayuda de 400€.

Con un Gobierno del PP que, en plena crisis, aprueba una odiosa Amnistía Fiscal a quienes se benefician del recorte a las clases desfavorecidas, permanece impasible ante los abusos de la banca privada y nos impone una Contrarreforma Laboral que nos devuelve a la Edad Media, desde luego da qué pensar cuando se habla de Justicia. Pero ello no puede utilizarse como pretexto para llamar “desobediencia civil” al burdo asalto y robo en un supermercado. La situación es dramática, pero el fin no puede justificar estos medios

Sánchez Gordillo señala esta dura realidad y la denuncia con indignación, como cualquiera con un mínimo de sensibilidad social. El problema no es el fondo, sino las formas. Existen acciones más eficaces, útiles y sobre todo legales para solidarizarse con quienes peor lo están pasando: donaciones, colectas, mociones y proyectos de ley que acaben con el desperdicio de comida, por ejemplo, o que garanticen una renta básica. Y en Andalucía gobiernan PSOE-IU.

1 comentario:

rober_vlc dijo...

No se habla ya de esto. Ahora la noticia es Assange y los incendios, que si, lo son y lo deben ser, pero la volatilidad que tienen las cosas que nos importan o nos deben importar es asquerosa.

Será un ladrón estúpido o un héroe, no voy a ser yo quien le juzgue. Pero ¿no lo iban a detener? ¿no le había citado el ministro?¿encima le cita? la política es a dia de hoy muy mediática, es un plató de sálvame y lo encima muchos lo saben y lo quieren cuando manejan la información en ese sentido.

He hecho un pequeño poupurri, pero hay tantas cosas por decir que no se por donde empezar y leyendote me han venido las ganas. Un saludo compañero

Roberto