16 de junio de 2009

Paciencia

Las últimas noticias de estas semanas evidencian lo complicado de la situación económica que atraviesa medio mundo, pero de momento sabemos que lo peor ya ha pasado.

Si en mayo la ligera bajada del paro nos daba un soplo de aire fresco para despejarnos de los despidos, recesiones y caídas bursátiles, parece que el panorama económico no mejorará hasta el 2011, año que coincidirá con las elecciones autonómicas y municipales, y que, pese a la recuperación económica, el paro seguirá siendo elevado.

El Gobierno español no tiene la capacidad ni la misión de solventar los problemas de esta caída sin precedentes de la economía mundial, no es Zapatero ni su equipo económico los encargados de conseguir la recuperación económica, no.

El deber del Gobierno español pasa por aplicar las medidas necesarias para que la crisis global, la financiera, y la crisis del modelo económico provocada por el estallido de la burbuja inmobiliaria en España no arrasen con todo y podamos soportar este temporal típico de los tornados otoñales americanos.

En ese sentido, conviene que los retractores del gobierno conozcan el grueso de la estrategia económica llevada a cabo, el Plan E, un compuesto de decenas de medidas económicas dirigidas a la estimulación del empleo público y privado, la protección de los desempleados, de las familias y las empresas, con especial interés en las Pymes, saneamiento de las entidades financieras y el fomento del cambio de modelo productivo español por uno más sostenible, rentable, competitivo y seguro para el futuro.

El camino que nos queda por recorrer será duro, largo y complejo, pero vamos a salir de esta, con o sin ayuda de algunos, lo conseguiremos.

Es hora de tener esperanza, de ser entusiasta y de confiar en la pronta recuperación. Es una tarea de todos, un ejercicio de confianza, y es necesario que la ciudadanía entienda que para juzgar al Gobierno de su gestión de la crisis, hay que esperar a ver los resultados.

La paciencia es amarga, pero sus frutos dulces.

1 comentario:

Gabriel Salinas dijo...

Interesante reflexión Carlos. Lo primero, enhorabuena por el blog, es bueno que cada vez seamos más bloggeros progresistas en la red.

Sobre el artículo en si, si bien es cierto que hay que tener paciencia, ya que es imposible ver resultados en las medidas económicas anticrisis del Gobierno en un plazo corto, no es menos cierto que en España, el problema del desempleo es infinitamente superior al del resto del mundo, que también padece la crisis económica mundial, la cual no podemos resolver únicamente los españoles. No obstante, el paro, debe ser la prioridad del Gobierno de Zapatero, y lo que falla no es la falta de medidas coyunturales, sino es el sistema en si, se trata de un problema puramente estructural. El diálogo social dificilmente funcionará, ya que el inmovilismo de los sindicatos y el empeño de la patronal por abaratar el despido, representan, como es natural, posturas totalmente antagónicas. Parece que nadie cede, por lo que debe entrar en juego el liderazgo del Gobierno, y me atrevería a decir, que también el del propio Zapatero. Sin una reforma del mercado laboral, que acabe con la dualidad del mismo, y con una de las tasas de temporalidad más altas de Europa, no sólo nos mantendremos durante años con una tasa de paro por encima del 15 por ciento, sino que además, dejaremos paso a que esto pueda volver a producirse en el futuro. Medidas como el Plan E, son positivas para generar actividad impulsada desde el sector público, pero los datos últimos del empleo, suponen un alivio, si, pero en ningún caso, se ha solucionado el problema de fondo. Patronal, sindicatos y Gobierno, se van pasando la patata caliente, pero en tiempos de crisis, lo que urge es liderazgo, decisiones firmes, con el máximo consenso, pero que este, nunca suponga un freno a los cambios necesarios para que el país salga mejor de esta crisis. Por ahora, nada de nada.

Un saludo