30 de agosto de 2009

Transporte Público en Valencia

Como ciudadano residente en Valencia y usuario habitual del transporte público, me veo forzado a escribir estas líneas en denuncia de lo pésimo y deplorable de este servicio en la capital del Turia. Un servicio que, repito, es ante todo público y de necesidad, para muchos, diaria y casi básica.

Por un lado, la empresa regidora del servicio de autobús público en Valencia, la EMT, cuenta con la flota de vehículos más obsoleta de toda España (7,75 años de antigüedad) repercutiendo claramente en la calidad del transporte; escasa, llegando a haber barrios sin líneas de autobús habilitadas; y, pese a que se nos dice que el precio del billete es de los más asequibles del país (
los niños también pagan, dicho sea de paso), no se menciona el hecho de que en Madrid o Granada un mismo billete te permite realizar, al menos, un trasbordo en el mismo viaje. En Valencia esto es impensable.

La media de frecuencia de paso se encuentra a años luz de la de países como Alemania, donde supone menos de 5 minutos de espera, no sólo en horas punta o en las principales paradas (en Valencia la mayoría, por cierto, sin aviso de llegada). En Valencia sólo algunas líneas y sólo a primera hora de la mañana se dan estas condiciones, y mejor no hablemos de pretender utilizar el transporte público en horario de noche.

En cuanto al servicio de metro subterráneo (empresa FGV) la situación no es para nada envidiable, con un sistema de trayectos que no cubre la totalidad del territorio de la ciudad, en constante expansión y crecimiento; frecuencias de paso y trenes que no están a la altura de una ciudad como Valencia, tercera capital española; por no hablar del triste historial de descarrilamientos, llegando a ostentar el accidente de metro más grave de la historia de España, con 43 víctimas cuyos
familiares todavía esperan responsabilidades políticas por parte del Gobierno valenciano.

Por último, qué decir del estímulo del uso ecológico del transporte, cuando las
asociaciones pro-bicicleta se quejan año tras año de la falta de carriles bici en la ciudad, la mala comunicación de los mismos o la insuficiencia de alquiler de bicicletas para turistas y ciudadanos.

Pero la culpa de esta inaceptable situación, motivo de huelgas por parte de los trabajadores encargados de proporcionar este servicio público, recae por completo en los responsables políticos de la ciudad de Valencia, con su máxima jerárquica Rita Barberá, que se dedican a invertir en lo que da imagen y espectáculo en lugar de hacerlo en aquellos aspectos que realmente sí que benefician la calidad de vida de la gente.

2 comentarios:

Buscando un lugar dijo...

sólo hace falta ir a barcelona, bilbao o madrid para darse cuenta de lo mierda que es aquí el transporte público.
un ejemplo; en mi pueblo (almácera que está a cinco minutos de la capital) el autobús pasa cada 20 minutos, y durante los fines de semana puedes estar incluso más tiempo. el metro, son 15 minutos hacía valencia, y 20 durante el sábado y domingo, por no hablar de la frecuencia de valencia hacia rafelbuñol con la que pasa el metro o bien el autobús. horrible.
valencia es y será, si la cosa no cambia, una ciudad para el turista, es pura fachada. lo demás parece no tener importancia.
y los carril bici una basura pura y dura. luego se quejan de que los ciclistas vayan por el medio de la ciudad.

Anónimo dijo...

Rita Barberá no coge el transporte público, y por tanto, le importa un comino este servicio. Hasta que Valencia no deje de ser una ciudad para ser vista desde el exterior y no desde el interior, los valencianos no tendrán una ciudad donde estar agusto. Hace poco cambiaron el billete del metro para que fuera electrónico. Otra muestra de modernidad por parte de nuestra Rita, pero el servicio sigue siendo la misma mierda.

Aprovecho para saludarte Manzanita. :)
Ya estoy de vuelta.
Sonia