13 de marzo de 2010

Fallas


Un año más, las calles de la ciudad de Valencia vuelven a llenarse de ninots, casales falleros, trajes regionales, turistas, puestos de buñuelos y el característico olor a pólvora quemada que queda tras una mascletá. ¡Ya estamos en Fallas!

Sin duda, los temas protagonistas de este año, centros de todas las miradas, sátiras y comentarios, van a ser dos: la crisis y Gürtel. Y es que no son pocas las críticas y el juego que dan estos diablos convertidos en monumentos de cartón-piedra, que serán quemados el día de San José junto a todo lo malo del 2009.

Pero lo interesante a tener en cuenta, es el monopolio que la derecha valenciana lleva perpetrando para con la fiesta fallera desde hace mucho tiempo. Se han adueñado de los símbolos culturales valencianos, símbolos de todos y todas, no de unos pocos, para acabar tildando a la oposición de izquierdas poco menos de “anti-valenciana”. Esto suena al “anti-españoles” del franquismo.

Ahora parece que entonar el himno regional, enarbolar la senyera valenciana o vivir la fiesta fallera con la máxima emoción sólo lo puede hacer como toca un pepero convencido. El resto de valencianos y valencianas que no votamos al PP no damos el perfil de “valenciano auténtico”.

Esto es así porque la derecha ha sabido conectar con el sentir de la gente en asuntos de identidad nacional. Ha sabido jugar con el mensaje político, con la ambigüedad que caracteriza al pueblo valenciano a la hora de definir su sentir patriota: ¿valencianismo? ¿catalanismo? ¿blaverismo? ¿españolismo? ¿o un poco de cada?

La izquierda valenciana, sin embargo, ha defendido siempre los valores y la cultura valencianos, la lengua, las tradiciones y nuestra historia como pueblo. Frente al falso patriotismo chaquetero, el populismo y la demagogia, como se ha demostrado en el conflicto del Cabanyal.

El motivo de esta realidad es bien simple. El llamado voto emocional beneficia a quien sabe jugar con los sentimientos de la ciudadanía, quien sabe infundir un mensaje que poco entiende de razones, sino de emociones, y en eso la derecha es experta, en transmitir sensaciones antes que verdades.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen post!

Buscando un lugar dijo...

Yo solo he visto como Na Jordana se metia con Camps y cía, las demás fallas lamiendo culos.